Los Cunaguaros o Tigrillos y La Onza

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LOS CUNAGUAROS O TIGRILLOS Y LA ONZA, PEQUEÑOS FELINOS DE VENEZUELA POCO CONOCIDOS. PARTE I: EL CUNAGUARO Y EL TIGRITO Rafael Hoogesteijn, Ernesto Boede y Almira Hoogesteijn. 1) INTRODUCCIÓN: En Venezuela tenemos seis especies de Felinos, el mayor es el Yaguar o Tigre Americano (Panthera onca), el más grande representante de los felinos en América y tercer felino más grande del mundo después del Tigre Asiático y del León. Sobre él, publicamos un artículo en el Nº 04 de esta Revista. Le sigue en tamaño y peso el Puma o León Americano (Puma concolor), llamado en el campo Venezolano simplemente “León”, tiene una cabeza mucho más pequeña y es menos corpulento, alcanzando un máximo unos 60 kg de peso (en nuestro país) y tiene una muy amplia distribución. Además tenemos tres especies de cunaguaros o tigrillos (felinos manchados de los cuales describiremos dos en este artículo), ya que muy pocos venezolanos los sabemos diferenciar y la onza o gato cervantes, que es otro gato silvestre poco conocido de la fauna venezolana. Entre los cunaguaros, el más grande es el Cunaguaro o Manigordo (Leopardus pardalis) u Ocelote (como se le llama en otros países latinoamericanos), el cual es el tercer Felino más grande de las Américas, y está distribuido en toda la zona tropical venezolana. Le sigue en tamaño el Tigrito o Margay (Leopardus wiedii), de cola más larga y distribución más localizada en las zonas tropical y sub-tropical. Y el Gato de Monte, Gato Tigre o Tigrillo, (Leopardus tigrina), es el más pequeño de los tres gatos manchados que tenemos y habita en áreas boscosas tropicales al sur del Orinoco y en la selvas nubladas de la Cordillera de los Andes y la Costa. Curiosamente el nombre científico del género de estas tres especies es Leopardus (el Ocelote fue originalmente designado por Linnaeus en 1758), aunque ellas en si no tienen nada que ver con el leopardo africano, a no ser que son de piel manchada igual que él. Finalmente la Onza, Gato Montés o Gato Cervantes como se le conoce en El Llano, (Herpailurus yagouaroundi) no tiene manchas, y es de coloración unicolor, pero con varias fases diferentes, mas rojizas, pardas o negruzcas dependiendo del ejemplar. Las tres especies de Cunaguaros o Tigrillos fueron masacradas “en masse” en la década de los años Sesenta y Setenta por la caza indiscriminada originada por el comercio peletero internacional y aunque estas especies actualmente están afectadas por la caza ocasional y la pérdida de hábitat; en varias zonas de nuestro país, se están volviendo a observar ejemplares de estas especies donde antes habían sido exterminados. A continuación describiremos a estas especies, en este artículo comenzaremos con el Cunaguaro y el Tigrito y en la próxima entrega describiremos para nuestros lectores al Gato de Monte y la Onza.

2) EL CUNAGUARO, MANIGORDO, U OCELOTE, Leopardus pardalis (Linneo, 1758): El término Ocelote según algunos autores viene del Latín “cellatus”, que significa “teniendo ojos pequeños”, por sus bellas manchas en forma de ojos. Otros autores afirman que el término proviene del azteca “Ocelotl”, con el cual estos indígenas centroamericanos designaban a esta especie. Los términos “Cunaguaro” y “Manigordo” son los más usualmente utilizados para designar esta especie en el campo venezolano, el término “Manigordo” describe bien las patas delanteras gruesas, fuertes y vigorosas de esta especie. DESCRIPCIÓN: Es un felino de tamaño mediano, con promedios de largo total (cabeza y cuerpo) en los machos de unos 80 cm y 78 cm en las hembras, largo de cola de unos 30 cm en ambos sexos, y pesos promedio de 11 kg en los machos y cerca de los 9 kg en las hembras, aunque hay un record de un ejemplar de Texas de 20 kg, y el autor pesó un ejemplar cazado en los Llanos bajos de Barinas (Hato Las Cruces) que pesó 18 kg y al ser examinado tenía el estómago lleno de restos de Cachicamo Sabanero (Dasypus sabanicola). El Manigordo, es un felino muy manchado, de cola corta y orejas redondeadas y negras en la parte posterior con una prominente mancha blanca. Su pelaje está lleno de marcas, líneas, rosetas en variados tamaños y formas, no hay dos cunaguaros iguales y las dos mitades del mismo animal son diferentes. El color de base puede variar desde leonado amarillento a rojizo, a pardo o a grisáceo. Su pelaje es corto y cerrado con marcas sólidas o abiertas (rosetas), a veces dispuestas en líneas a lo largo del lomo y también se pueden fusionar en cadenas que corren desde el cuello hasta la base de la cola. Frecuentemente la parte interna de las manchas es más oscura que el color de base. Las manchas corporales varían enormemente entre individuos al igual que el color de fondo, más pálido en ejemplares de zonas áridas y más oscuro en ejemplares de áreas boscosas. Los cunaguaros de mayor peso en promedio, provienen de áreas de bosques húmedos y los más pequeños de áreas de selvas secas y chaparrales, mientras que los de las sabanas inundables boscosas ocupan una posición intermedia. El Cunaguaro y el Tigrito son muy similares en apariencia, excepto por su tamaño y el largo de la cola, el cuerpo del Margay es de menor tamaño, pero su cola es mucho más larga. Además el cráneo del Cunaguaro se distingue fácilmente por el desarrollo del las crestas óseas en la parte superior del cráneo, las cuales están ausentes en el cráneo del Margay. DISTRIBUCIÓN: En tiempos históricos su distribución geográfica llegaba hasta los Estados Unidos en el norte, incluyendo los estados de Arkansas y Arizona (hoy en día tan sólo en el Sur de Texas), llegando por Centro- y Sud-América (incluyendo las islas de Margarita y Trinidad en el Mar Caribe, pero no en las Antillas), hasta el Norte de Argentina. No

se ha reportado en Chile. Su distribución abarca desde el nivel del mar hasta aproximadamente los 1.000 a 1.200 metros de elevación, ocupando una gran diversidad de hábitats que van desde selva seca espinosa hasta la selva montana sub-tropical pasando por selvas húmedas siempre-verdes, selvas semi-deciduas, sabanas inundables arboladas (donde prefiere los bosques de galería, pero evita los pastizales abiertos) y bosques de manglares, compartiendo su distribución en Venezuela con nuestras otras cinco especies de felinos. COMPORTAMIENTO: Hasta la década de los Ochenta el conocimiento de la biología del Cunaguaro se basaba sólo en relatos y anécdotas de su historia natural. Desde entonces y gracias a los estudios de radio-telemetría realizados en Venezuela (Hatos Masaguaral y Flores Moradas), Texas, Belice, Brasil y Perú, se han revelado interesantes datos de la ecología de esta especie. El Cunaguaro es un habitante bastante especializado de las áreas boscosas con cubierta densa (y abundancia de roedores) y depende de ellas para su subsistencia aunque de noche se le pueda encontrar cazando en áreas más abiertas, en una distribución geográfica bastante amplia. Esto significa que aunque tiene una gran distribución geográfica, depende de esos micro-hábitats para poder subsistir. Aunque sea un ágil trepador y saltador, es de hábitos principalmente terrestres, que se refugia en los árboles para descansar o para huir de sus enemigos (e.g. cuando es perseguido con perros), por lo que en el pasado se creía que era también de hábitos arborícolas. Además es un buen nadador si hace falta, llegando a cruzar ríos de ancho significativo como el río Iguazú, en el Parque Nacional del mismo nombre, adaptación importante en hábitats temporalmente inundados. Se mantienen activos entre 12 a 14 horas por día, pero su actividad es altamente variable tanto en duración como en la distribución día – noche. Generalmente descansa entre el amanecer y la tarde, comenzando a moverse una o dos horas antes del atardecer. Los machos se mueven más que las hembras y descansan menos frecuentemente, ambos evitan las áreas más abiertas durante el día y durante las noches de luna llena. La luz clara de la luna llena probablemente dificulta la captura de roedores, por lo que en esas noches se limitan a cazar en las áreas de cubierta vegetal más densa evitando caminos y trillas. Se han dado casos de zorros (Cerdocyon thous) peleando con un cunaguaro. Primordialmente nocturno, también puede cazar durante el día, sobre todo en días lluviosos y nublados, y sus hábitos pueden tornarse totalmente nocturnos en áreas donde son cazados. Durante el día se retira en una variedad de refugios, montones de troncos, agrupaciones de matorrales y lianas, depresiones en el suelo, cuevas en las bases de árboles y troncos caídos. En los estudios realizados en los hatos Flores Moradas y Masaguaral en los Llanos de Guárico, los cunaguaros usaron frecuentemente las

alcantarillas de concreto en caños y cursos de agua rodeados de bosques como madrigueras. Durante sus cacerías nocturnas deambulan por sus territorios de ocupación intensivamente, cazando mientras caminan muy lentamente mientras observan y escuchan a su alrededor intentando atrapar cualquier potencial presa; para acecharlas, utiliza la cubierta vegetal densa y su pelaje que le sirve de camuflaje. Otra técnica de caza utilizada es el sistema de “siéntate y espera”, se van moviendo y sentando a intervalos de 30 a 60 minutos, hasta que se mueven a un área contigua repitiendo el proceso, moviéndose rápidamente entre las paradas. DIETA Y HÁBITOS ALIMENTARIOS: La dieta de los ocelotes es muy variada y consiste principalmente en pequeños mamíferos tales como marsupiales (marmosas y rabipelados), ratas y ratones (que conforman gran parte de su dieta en número más no en ingesta de biomasa), conejos, aves, lagartijas, anfibios, insectos y hasta peces y cangrejos terrestres. También incluyen en su dieta especies más grandes tales como: Araguatos, coatíes, osos meleros (tamandúas) y ejemplares juveniles de báquiros y venados, y la mayoría de sus presas pesa más de 1 kg, e.g. picures, lapas, cachicamos, perezas y monos. Cuando comen aves las despluman bien primero antes de consumirlas. También puede consumir carroña y ocasionalmente pueden tapar sus presas con materiales vegetales. De acuerdo a la localización geográfica y ecológica su dieta puede variar mucho, por ejemplo en Belice su alimentación por orden de importancia consistió principalmente en pequeños marsupiales, cachicamos y aves, mientras que en Perú consistió principalmente de ratas espinosas y arroceras, mientras que en sabanas inundables de Venezuela, los roedores y las iguanas constituyeron la base de su dieta, en la estación seca, mientras que en la húmeda el consumo de cangrejos fue tan importante como el de los roedores. Un problema que repercute en su conservación es la afición que puede desarrollar por el consumo de aves de corral (gallinas, patos y gallinetos) y frecuentemente se ceban en gallineros ubicados cerca de áreas boscosas. Este problema puede ser evitado con la adecuada construcción de los gallineros, tema que será tratado en la segunda entrega de este artículo. Asimismo hay cazadores que utilizan pollos para cebarlos, “velarlos” y cazarlos. ORGANIZACIÓN SOCIAL: Los cunaguaros marcan sus territorios con señales olfativas, rociando con orina matorrales, árboles y otros objetos dentro de sus áreas, y también dejan sus heces descubiertas en sitios prominentes. Frecuentemente varios ocelotes defecan en el mismo lugar, que resulta en la formación de letrinas (ver foto XX). También utilizan las vocalizaciones, incluyendo un largo aullido emitido durante los apareamientos. Generalmente son solitarios, las hembras adultas ocupan áreas de ocupación que no se sobreponen con los territorios o áreas de vivienda de otras hembras y que varían de 0,8 a 15 km2, o sea de 800 a 1.500 hectáreas, mientras que las áreas de

los machos son mucho más grandes, ocupando de 3,5 a 46 km 2 = 350 a 4.600 hectáreas, y usualmente engloban las áreas de dos o tres hembras sexualmente activas. El tamaño de sus territorios de vivienda varía considerablemente reflejando las diferencias entre la disponibilidad de recursos en cada área. Las áreas de ocupación son más grandes en áreas como las sabanas boscosas secas del Cerrado en Brasil (75 y 90,5 km 2 para hembras y machos respectivamente) y más pequeñas en las sabanas inundables boscosas del Pantanal Brasileño (1,3 y 5,4 km2 para hembras y machos respectivamente). Sus densidades son muy variables y reflejan la alta o baja disponibilidad de presas, en los estudios realizados en Venezuela y Perú se reportan densidades bastante altas de 40 a 80 cunaguaros adultos por cada 100 km 2 de hábitat disponible, en el cual las hembras ocupan de 2 a 4 km 2 y los machos tienen áreas de 6 a 11 km 2. En comparación con un carnívoro de mayor tamaño como el Yaguar, las densidades son mucho menores entre 3 a 10 yaguares por cada 100 km2, en áreas de hábitat de buena calidad con abundancia de presas naturales o introducidas. En esas áreas de alta densidad, las áreas desocupadas son posesionadas rápidamente En áreas con hábitat de menos calidad, con parches de bosque y áreas intervenidas, o menor densidad de presas, las densidades son mucho menores, como por ejemplo en el P.N. Iguazú donde la densidad de cunaguaros adultos fue de 13,7 por cada 100 km2, evidenciando que allí la densidad o disponibilidad de presas es mucho menor. Los Manigordos generalmente cazan solos y las hembras crían a su prole sin la ayuda del macho residente, sin embargo no son asociales, y tienen frecuentes contactos entre los propietarios de las diversas áreas de ocupación, las cuales siendo de tamaño relativamente pequeño y con ocupantes que las recorren intensivamente (de 3 a 7 km por noche) provocan encuentros y contactos frecuentes entre ellos. La presencia de jaguares y pumas, según recientes datos de investigación aparentemente no impacta a las poblaciones de Ocelotes (que dependen más de la disponibilidad de presas y de la proporción de hábitat adecuado), pero la densidad de esta especie si parece impactar negativamente a las densidades de las especies de otros felinos menores que conviven con él. REPRODUCCION: En estado silvestre las hembras pueden parir en cualquier época del año, hasta un máximo de tres crías, aunque el número más común es el de una a dos crías por camada. La gestación tiene una duración de unos 79 a 82 días, y crían a su prole sin la ayuda del macho. En general esta especie tiene intervalos entre partos más largos y camadas menores en comparación a otros felinos del mismo tamaño, y una producción de una camada aproximadamente cada dos años. Las hembras utilizan madrigueras bien protegidas en matorrales cerrados, o una masa impenetrable de troncos, ramas y bejucos, cambiándolos de ubicación a las crías si es necesario, hasta que éstas se pueden movilizar junto a la madre. Cuando las crías están pequeñas, las madres solo se apartan de la madriguera para cazar en las inmediaciones o beber agua. Los cunaguaros recién nacidos tienen una de las tasas

de crecimiento más lentas de todos los pequeños felinos, pesan unos 250 gramos al nacer y no abren sus ojos sino hasta los 15 a 18 días de edad. Las hembras aumentan el tiempo dedicado a la consecución de presas, y el pequeño tamaño de su camada, la larga gestación y el crecimiento lento de las crías, parecen ser adaptaciones a unas condiciones de vida en que las fuentes de alimentación son difíciles de encontrar, y los felinos tienen que pasar una gran parte de su tiempo activo para poder cubrir sus requerimientos normales de energía. Cuando tienen crías, estos requerimientos se incrementan y las hembras tienen que cazar mucho mas (dedicándose más tiempo a cazar y recorriendo mayores distancias), redoblando sus esfuerzos para mantenerse ellas y su prole. Esta situación hace que las poblaciones de Cunaguaro cuando son sometidas a la presión adicional de la mortalidad causada por el comercio peletero, sean exterminadas rápidamente. Las crías siguen a la madre cuando tienen unos 3 meses de edad. A los 8 meses ya tienen sus caninos formados y ya pueden cazar, sin embargo siguen utilizando su área natal hasta que están físicamente maduros a los 18 – 24 meses de edad. Entre los 2 a 3 años de edad, dejan sus áreas natales y vagan en la búsqueda de un territorio de vivienda que no esté ocupado, utilizando frecuentemente franjas de bosques de galería a lo largo de ríos o cursos de agua. En esa fase de dispersión están expuestos, ocasionalmente mueren cruzando carreteras, atacando aves de corral o pelando con congéneres y tienen una alta mortalidad antes de tener el chance de reproducirse. En cautividad pueden vivir hasta los 20 años, aunque su longevidad en estado silvestre debe de ser mucho menor. Pueden ser depredados por otros grandes felinos (yaguar y puma), coyotes y perros domésticos. SITUACION POBLACIONAL Y EL COMERCIO PELETERO: Resultados recientes de los Análisis Moleculares de ADN de los Ocelotes, indican que sus poblaciones están divididas en cuatro grupos filo-geográficos mayores: Centro-América, Noreste de Sur-América (incluyendo Guyana Francesa y parte del Norte de Brasil), Centro y Noroeste de Sur-América (Venezuela, Panamá Trinidad y parte del Norte de Brasil) y Sur de Sur-América. La partición de estos grupos está relacionada a barreras históricas y naturales, principalmente ríos grandes (Amazonas, Orinoco, Río Negro, Río Branco, etc.), pero la diferenciación del ADN mitocondrial indica que hay escaso flujo genético entre las regiones, por lo que estos grupos deben ser conservados como unidades independientes y evolutivamente importantes. Actualmente no existen estimados de población del Cunaguaro a lo largo de su distribución. La población del Sur de Texas, no pasa de un centenar, y todas las poblaciones están afectadas por la pérdida del hábitat, la cual en el caso de estas tres especies de felinos manchados, asociadas a cubiertas vegetales densas que no se adaptan (o no usan en grado significativo) a áreas de cosechas agrícolas o de pasturas para el ganado, causa un grave efecto detrimental. El Cunaguaro sobrevive en altas densidades en hábitats no alterados con una buena base de presas, aunque también es capaz de utilizar hábitats antropizados,

aunque dependiendo de la cantidad de parches de bosque lo hace en menor densidad, demostrando una mayor plasticidad habitacional en comparación a lo que se creía anteriormente. Sin embargo, la pérdida de hábitat está reemplazando a la caza como la mayor amenaza en toda su área de distribución. Es importante recordar que las poblaciones de Cunaguaro al igual que las otras dos especies de felinos manchados, el Tigrito y el Gato de Monte, se están recuperando de la masacre en masa desplegada por el comercio peletero internacional en las Décadas de los años Sesenta y Setenta. Durante ese tiempo, empleados de fincas ganaderas en casi toda Latinoamérica, se dedicaban en las noches a “linternear”, es decir hacían correrías nocturnas con linternas y rifles y/o escopetas y cualquier felino que se dejaba ver era inmediatamente matado para comerciar con su piel. Una piel de felino manchado, equivalía en valor a varios meses de de sueldo de un empleado de finca, y vendían las pieles a comerciantes y traficantes itinerantes Colombianos, quienes las sacaban de contrabando al mercado internacional. En Venezuela este comercio fue declarado ilegal por los esfuerzos y dedicación de la Dirección de Fauna Silvestre (PROFAUNA) en el otrora Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (MARNR), con presencia en el campo en labores de vigilancia (guardería), control y desarrollo de proyectos y programas de uso, manejo y conservación de fauna silvestre; y nunca llegó a tener la envergadura que tuvo en nuestros países vecinos. En Venezuela, varios hatos ganaderos que mantienen o mantenían programas de ecoturismo, protegían a los Cunaguaros que en ellos convivían, ya que los mismos constituyen una especie interesante para los turistas que fluyen hacia ellos. En esas décadas, bandas de cazadores armados circulaban por toda el área Amazónica de los diversos países involucrados, colocando trampas con cebos (animales muertos de otras especies, principalmente monos, venados, paujíes, dantas o báquiros) para atrapar estos felinos y vender las pieles. O sea que además de liquidar a los felinos mismos, como los cebos había que cambiarlos cada dos o tres días, la masacre de muchas las especies fue general. Los Estados Unidos importaron desde Venezuela 3.777, 4.080 y 2.796 pieles de “Ocelote” (incluyendo principalmente pieles de Cunaguaro y números menores indeterminados de las otras dos especies) en 1968, 1969 y 1970. Como dato comparativo durante los mismos años las cifras de exportación Colombianas fueron de 28.132, 23.823 y 11.880 pieles y para Brasil, 60.499, 81.226, 49.528 pieles. Datos de la Aduana de los US muestran importaciones de hasta 140,000 pieles en 1970. Un abrigo necesitaba de las pieles de 12,9 Cunaguaros y se vendía hasta por 40,00 US$. Este comercio en gran escala continuó hasta 1983, la mayoría de las pieles en ese tiempo en que ya muchos países habían colocado controles de este comercio provenían de Paraguay, hacia donde se contrabandeaban las pieles de los otros países, hasta que por fin en 1986, la Comunidad Europea prohibió la entrada de pieles de esta especie y en 1989, el Cunaguaro fue clasificado en el Apéndice I de CITES, (Convención Internacional sobre el Comercio de Especies Amenazadas) y el

tráfico legal internacional de estas pieles fue controlado (Venezuela ratificó su participación como miembro tempranamente ya en 1977). Sin embargo todavía en 1990, las autoridades argentinas confiscaron un cargamento de 1.000 pieles incluyendo ocelote, tigrito, gato de monte y yaguar, que iban en tránsito a Chile y de allí a Alemania. Hoy en día la demanda internacional por estas pieles se ha controlado, aunque existe siempre una pequeña demanda local para adornar casas de particulares o restaurantes de “comida típica” en las orillas de las carreteras. A nivel internacional ambas especies (Cunaguaro y Tigrito), están incluidas en el Apéndice I de CITES y consideradas como Vulnerables por la UICN. A nivel nacional están bajo protección especial permaneciendo en Veda y catalogadas en Peligro de Extinción según Decretos 1.485 y 1486 (Gaceta Oficial Nº 36.059 1996), el Libro Rojo de la Fauna Venezolana los cataloga únicamente como Vulnerables.. Hoy en día, aunque el Cunaguaro es objeto de la “cacería oportunista” (si se deja ver es disparado, aunque no haya gran demanda por la piel y aunque no esté causando depredaciones en los gallineros), la principal amenaza a su supervivencia es la pérdida de hábitat y en el Cuadro 1 podemos observar algunas cifras interesantes sobre la deforestación de masas boscosas en nuestro país. Es muy interesante resaltar que la tasa de deforestación aumentó paulatinamente hasta fines de la década de los Noventa, bajando después ligeramente. Entre los años 1950 a 1975, la deforestación afectaba unas 50.000 ha/año, tasa que salta a 128.700 ha/año al Norte del Orinoco entre los años 1975 a 1988, y llega a ser la mayor de los países tropicales del mundo, entre los años 1980 a 1990, en que se afectaron 600.000 hectáreas, a una tasa anual de transformación del 1,2%, la cual baja al 0,6% entre los años 1990 al 2005, según los estimados de la Organización Mundial para la Alimentación (FAO).

LOS CUNAGUAROS, TIGRITOS Y OTROS CARNÍVOROS COMO ALIADOS DE LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA: Pocos ganaderos y agricultores saben que los felinos como los Cunaguaros y las Onzas, y otros carnívoros como los Zorros (Cerdocyon thous), son grandes consumidores de roedores, los cuales además de la gran cantidad de cosechas que consumen directamente, son grandes transmisores de varias enfermedades que causan grandes pérdidas en la ganadería (vacuna, bubalina porcina, ovina y caprina) por abortos y problemas reproductivos, tales como la Leptospirosis. Esta enfermedad también aparte de las pérdidas que causa en todas las especies domésticas (causando en el ganado abortos a término y graves problemas de fertilidad), también puede constituirse en una zoonosis, es decir afecta a los humanos que conviven con los animales infectados. En ese sentido, estos carnívoros son grandes aliados en la lucha contra varias enfermedades bacterianas y virales que pueden ser transmitidas por los roedores y que causan inmensas pérdidas económicas y como tales deben de ser protegidos, independientemente de sus ocasionales ataques a las aves de corral. Para estas aves, se pueden construir gallineros especialmente diseñados y a prueba de depredaciones por estos felinos o por otros carnívoros, sobre los cuales hablaremos en nuestro próximo número. 3) EL TIGRITO O MARGAY, Leopardus wiedii, (Schinz, 1821): El Tigrito o Margay, es frecuentemente confundido con su congénere mayor el Cunaguaro, Manigordo u Ocelote, pero parece un Cunaguaro pequeño y estilizado con una cola mucho más larga, cabeza más redondeada y ojos más grandes. En algunas partes de Sur-América, los campesinos se refieren al Tigrito como el pequeño ocelote o el ocelote de árbol. El término “Margay” utilizado por el famoso naturalista Georges Buffon, es el más utilizado en la literatura internacional, y probablemente proviene del vocablo Guaraní “mbaracayá” que significa gato salvaje. Su coloración de manchas, rayas y rosetas oscuras sobre un fondo más claro, es bastante similar a la del Ocelote e igualmente tiene una mancha negra con un punto central blanco detrás de las orejas. El Tigrito es una especie intermedia de tamaño entre el Ocelote y el Gato Tigre ó Gato de Monte (Leopardus tigrinus), diferenciándose del primero por su menor tamaño (los Tigritos adultos más grandes son generalmente más pequeños que los Ocelotes adultos de menor tamaño) y cola proporcionalmente mucho más larga (ver foto ). Tiene un promedio de largo total (cabeza y cuerpo) en los machos de unos 60 cm (contra 80 cm del Cunaguaro) y 55 cm en las hembras (contra 78 cm del Cunaguaro), un largo de cola de unos 40 cm en ambos sexos (contra 30 cm del Cunaguaro), y pesos promedio de 4 kg en los machos (contra 11 kg del Cunaguaro) y cerca de los 3 kg en las hembras (contra 9 kg del Cunaguaro). Además el Tigrito tiene una cabeza más corta que el Ocelote, más redondeada y de ojos muy grandes. Su cráneo posee órbitas oculares relativamente más grandes, y no presenta en la parte superior del cráneo, las crestas óseas que están bien desarrolladas en el Ocelote. El Gato Tigre es menor

aun que el Tigrito, tiene las patas y la cola proporcionalmente más cortas y sus manchas son más pequeñas y cerradas. DISTRIBUCIÓN: Anteriormente su distribución se extendía desde el sur de Texas (donde un ejemplar fue cazado antes de 1852 en el Río Grande) hasta Sud-América, hoy en día se extiende desde los estados de Sinaloa y Tamaulipas en el norte de México, por las montañas y algunas zonas de tierras bajas de Centro-América, Perú, Ecuador, Bolivia, Las Guayanas, sur de Paraguay, la porción meridional de Brasil, y las provincias de Misiones y Tucumán en el Norte de Argentina y Uruguay. Tampoco ha sido reportado en Chile. El Tigrito está íntimamente asociado a áreas boscosas inalteradas, aunque puede encontrarse ocasionalmente en plantaciones sombreadas de café, cacao, eucaliptos y pinos. Aparentemente es de hábitos mucho más arborícolas que el Cunaguaro y su distribución llega a mayor altitud. Por ejemplo en Costa Rica está distribuido desde las áreas boscosas bajas costeras hasta los 3.000 m de altitud. En Venezuela su distribución es mucho menos generalizada que la del Cunaguaro y se le encuentra en la Cordillera de la Costa, Tierras Altas de Guayana y selvas bajas Amazónicas. En su área de distribución utiliza diferentes tipos de bosques entre ellos; selvas tropicales secas, selvas tropicales muy húmedas y sub-montanas y selva nublada, pudiendo incluir selvas secundarias o de sustitución. COMPORTAMIENTO: La mayoría de las observaciones de su comportamiento han sido realizadas en animales cautivos, los cuales demuestran una agilidad increíble, trepan, saltan, rebotan de otros objetos en la mitad del salto, son capaces de saltar casi 3 m verticalmente y casi 4 m horizontalmente. Es el único felino que es capaz de descender rápidamente de un árbol con la cabeza hacia abajo y puede colgar de sus patas traseras, mientras manipula un objeto con las delanteras. Durante una caída son capaces de sujetarse de una rama o bejuco con una sola pata y subir trepando nuevamente. Demuestran esta acrobática agilidad gracias a que tienen una excelente vista, sus suaves y anchas patas tienen dedos muy móviles y las patas posteriores pueden rotar hacia adentro 180º, lo cual les permite sujetar una rama con la misma facilidad independientemente si es la pata delantera o la trasera. La larga cola es una importante adaptación para estas capacidades acrobáticas, ayudándolos a balancearse. Estas cualidades acrobáticas le permiten capturar presas muy ágiles, incluyendo pequeños primates. Un Tigrito seguido por radio-telemetría en Belice tuvo una actividad estrictamente nocturna, con mayor actividad entre la 1 y las 5 am, tanto terrestre como arborícola, descansando durante el día en macollas de lianas o en copas de palmas a por lo menos 7 m del suelo. Otro que fue estudiado en el sur de Brasil, presentó actividad tanto diurna como nocturna.

DIETA Y HÁBITOS ALIMENTARIOS: Su alimentación principal (analizada a partir de contenidos estomacales) consiste en pequeños roedores (ratas, ratones, cobayos y ardillas), aves, anfibios, pequeños reptiles, insectos y frutas. La mayoría de las presas son arbóreas y nocturnas, pero el Tigrito en sus correrías de caza también se desplaza en el suelo de una zona a otra, cazando cualquier presa terrestre durante sus movimientos, y puede conseguir presas mayores tales como picures, lapas y conejos. Se han observado Tigritos cazando aves a varios metros del suelo. ORGANIZACIÓN SOCIAL: Al igual que otros félidos el Margay señala la ocupación de su territorio o área de ocupación mediante señales olfativas (generalmente mediante el rociado de orina) y además realizan escarbaduras en el suelo y rasguñados en troncos y ramas y dejan sus heces descubiertas. Son esencialmente solitarios, y además mucho más raros y de menor densidad que el Ocelote. Un macho seguido por radio-telemetría en Belice mantuvo un territorio de vivienda de 11 km 2 (1.100 hectáreas) durante los 6 meses en que fue rastreado, y dentro de esta área viajó un promedio de 6 km por día. Las áreas de ocupación de las hembras pueden variar entre 0,9 a 20 km 2 y las de los machos de 4 a 15,9 km 2 (1.590 hectáreas). Los estudios de Cámaras-Trampa han demostrado una densidad mucho más baja que la del ocelote. Tienen varios tipos de vocalizaciones que parecen ser llamadas de corta distancia. Llega a alcanzar los 20 años de edad en cautiverio. REPRODUCCION: Prácticamente todas las información disponible sobre la reproducción del Margay proviene de observaciones realizadas en cautividad. Su período de gestación es proporcionalmente mucho más largo que el de otros pequeños felinos del mismo tamaño y está alrededor de los ochenta días. Las hembras tienen sólo un par de tetas y generalmente paren y crían un solo Tigrito por parto. Con esa larga gestación de una sola cría, ésta es relativamente grande al nacimiento. Tienen variadas vocalizaciones durante el apareamiento y los machos además las acompañan con rápidas y ritualizadas sacudidas de la cabeza, un comportamiento único de esta especie. La primera camada la producen con 2-3 años de edad, el período estral tiene una duración de 32 a 36 días, durante el cual las hembras son receptivas entre 4 a 10 días. El apareamiento corto y repetido varias veces en el día, sigue la misma secuencia de los felinos durante 3 a 4 días. Las crías abren los ojos a las 2 semanas, comienzan a consumir alimentos sólidos de 7 a 8 semanas de edad, su dentadura permanente se forma a los 5 meses y ya a los 8 – 10 meses tienen casi el tamaño adulto. No hay informaciones sobre el intervalo entre partos, pero se cree que es similar al del Ocelote, aproximadamente de una cría cada dos años y que las crías del Tigrito se desarrollan rápidamente para poder acompañar a sus madres en sus excursiones arbóreas de caza. SITUACION POBLACIONAL Y EL COMERCIO PELETERO:

El Margay se considera raro en toda su área de distribución, sus hábitos arbóreos lo hacen más susceptible a las pérdidas de hábitat por deforestación, y su baja tasa reproductiva, lo hace especialmente vulnerable. Los datos de colecciones de museo sugieren que sus densidades son mucho menores que las del ocelote, de 3 a 6 veces menor. En este sentido le pedimos al Director de la Colección Nacional de Fauna, del Ministerio del Ambiente, Dr. Francisco Bisbal (comunicación personal), que nos facilitara las cantidades actuales de las tres especies de pequeños felinos manchados que reposan en las instalaciones del museo, como dato comparativo y los resultados de esta comparación son muy interesantes. Hay un total de 57 ejemplares de Cunaguaro u Ocelote (Leopardus pardalis), en comparación a una cantidad mucho menor de Tigritos o Margays (Leopardus wiedii) de los cuales hay tan sólo 11 y la cantidad de Gatos Tigre u Oncillas (Leopardus tigrinus) es menor aún, hay tan sólo 7 ejemplares. Esta información nos demuestra la menor densidad poblacional comparativa de las dos especies menores, en relación al Cunaguaro. Los especímenes de los últimos 15 años provienen de ejemplares atropellados en carreteras o de ejemplares fallecidos en zoológicos. Entre los mamíferos recolectados por el Smithsonian Venezuelan Project, entre 1965 y 1968, solo se consiguieron 5 Tigritos contra 31 Cunaguaros. En el pasado el Comercio Peletero Internacional fue una causa de exterminio masivo de esta especie, que sufrió una gran presión de caza y comercio de su piel. En 1977 se llegaron a comerciar 30.000 pieles de Tigrito en el mercado internacional, este número fue bajando paulatinamente hasta llegar a 138 (reportados por CITES) en 1985. Los mayores importadores hasta la década de los Ochenta fueron Alemania, Francia e Italia. En esa década de los Ochenta, la legislación internacional y el establecimiento de CITES (las tres especies referidas en nuestros artículos fueron pasadas al Apéndice I en 1989), fueron efectivos en controlar esta amenaza. Por otro lado los caprichos de la moda y el cambio de mentalidad, también fueron instrumentales en terminar la masacre de muchas especies cuyas pieles eran usadas para confeccionar abrigos, cuyos dueños (as) eran abucheados o vejados públicamente por contribuir a su irracional e innecesario exterminio. Nota: Para consultar la Bibliografía, por favor contactar a los autores.

BIBLIOGRAFIA (hasta ahora, voy a revisar otras publicaciones de regreso en Campo Grande):

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RHR LAPTOSH FSB 11 / 03 7 2013